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07 septiembre 2013

¿Hay algo mejor que una pelea a puñetazos con un supersimio nazi?

Como mucho roleros soy bastante aficionado a la cómics. Una afición que nació de pequeño leyendo ingentes cantidades de cómics de superhéroes y con el tiempo ha evolucionado. Entre mis compañeros de mesa hay varios aficionados a los cómics también, pero nunca nos ha llamado la atención tratar de jugar un juego de superhéroes. Sé que mi caso no es único y me consta que a muchos otros les pasa lo mismo. 

Quizás se deba al planteamiento clásico de los cómics de superhéroes, donde, exagerando algo, abunda normalmente planteamientos narrativos que relegan a los protagonistas a la pasividad, es decir: los superhéroes esperan y no actúan hasta que no se encuentran de morros con el problema. En ese momento lo resuelven a puñetazos y vuelta a la espera. Son los villanos los que planifican, se estrujan el coco para elaborar un plan y los superhéroes son en realidad el obstáculo insuperable que les permita realizarlo. Quizás es por ese planteamiento pasivo que nunca me surgen en la cabeza historias de superhéroes. El Pulp, sin embargo es otra cosa, y me llama más la atención. 


Los héroes Pulp son menos pasivos, toman la acción, y en medio de ella es cuando encuentran enemigos, o al no ser superpoderosos deben esforzarse más para poder encontrar la manera de neutralizar a un enemigo normalmente más poderoso o más numeroso que ellos.

En todo caso, tras un periodo de juego de once años dominado por dos largas campañas de 5 y 6 años, nuestra mesa de juego se planteó oxigenarnos temáticamente algo, o como dice +Carlos de la Cruz Morales practicar una dieta rolera más equilibrada. Probar partidas cortas durante un tiempo de varios géneros, probar ambientaciones desconocidas e incluso bizarras que den para pocas partidas o experiencias roleras nuevas como desarrollar mientras jugamos nuestro setting de juego. Y en esa dinámica, y tras jugar en las TDN una partida corta al Spirit of The Century (con FAE)  dirigida por +Lucas Lukar Millan me convencí de las posibilidades de jugar partidas pulp o incluso de Superhéroes con un estructura de cómic. 

¿Que quiero decir con una estructura de cómic? Pues me refiero a un one-shot, sin trama, con personajes bastante arquetípicos, fáciles de interpretar y de entender, basados en personajes clásicos (Supermán, Flash, Capitán América, Puño de Hierro, Ojo de Halcón, etc.) con un pequeño toque personal del máster y/o del jugador. Sin una trama complicada y metidos de lleno en una escena de acción trepidante y exagerada que dispare la adrenalina: tres conflictos simultáneos que resolver rápidamente. Empezar la partida con un terremoto y de ahí aumentar la tensión. ¡Acción, acción y acción! Empezar en un tren en marcha dirigiéndose a un puente derruido, con un simio gigante custodiando una bomba atada a la/el chica/o de uno de ellos y los responsable huyendo en un dirigible, o Una central nuclear atacada por un monstruo gigante, mientras en la luna un láser gigante está apuntando hacia la Casa Blanca y el Doctor Muerte está abriendo un portal a la Zona Negativa, o algo así. 

Los jugadores no necesitan jugar hasta llegar allí, simplemente están y el objetivo de la sesión es simplemente superar la situación. Lo que pase después tampoco es tan importante. Estamos ante una narración clásica de cómic, planteamiento mínimo, desenlace mínimo y no hace falta ni jugarlo, el máster con la ayuda de los jugadores lo explica y ya está: Acción, acción, acción. 

No niego que se puedan realizar partidas largas también con más trama (al igual que en los cómics), que quede claro, si no que me centro mi atención en esa escena o dos escenas adrenalíticas. 

Pues este tipo de partidas me ha parecido realmente interesante, no para jugar todas las semanas, si no como partida improvisada (¡eh! que me he quedado sin planes para mañana, ¿Nos enfrentamos otra vez al malvado Doctor Verbotten?), la Aventura de Mañana que diría +Carlos de la Cruz Morales  o incluso para ir jugando entre partida y partida desarrollando una historia más larga y jugando sólo las escenas de acción, para dar tiempo a un director a acabar de preparar una partida más elaborada, o sólo para tener un divertimento ligero de todos. Para estas partidas si que me apetece llevar un superhéroe, aunque prefiero los Vigilantes, tipos habilidosos sin superpoderes. Al fin y al cabo ¿Hay algo mejor que una pelea a puñetazos contra un supersimio nazi?



2 comentarios:

  1. Efectivamente, creo que muchas veces no nos ponemos a jugar a ciertos géneros porque creemos que vamos a tener que invertir meses y meses en ellos, pero cosas como una pequeña escena de acciòn, una aventura independiente o una mini-campaña de un máximo de cinco aventuras no es algo que nos vaya a saturar, y lo mismo nos permite conocer un género diferente al que estamos acostumbrados a jugar :)

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    1. y sobre todo romper prejuicios. Y lo mismo podría valer para géneros como para sistemas.

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