14 julio 2015

Países de Exertas


A veces tienes suerte y le pasas tu material a alguien que se lo toma en serio y cuando te corrige no solo vigila faltas, si no que te anima a reescribir párrafos enteros por que no lo has hecho bien. Yo he tenido suerte y he dado con uno, al que pobre, le voy mareando con cambios y pidiendo nuevas opiniones. Y lo más divertido de todo es que cuando me pasó el primer pliego de correcciones me pidió por favor que no le odiara ¡Por hacer precisamente lo que necesitaba que alguien hiciera! Leerse en profundidad mi material, implicarse, comprometerse y ayudarme a base de sugerencias y correcciones. ¿Como voy a odiarle? Todo lo contrario, y aunque no le haga caso en todo en muchas cosas si que he visto que tenía razón, así que estoy reescribiendo parte del texto de ambientación. En realidad no es reescribir, eso sería fácil si no que imaginando, construyendo y plasmando, y eso es bastante más complicado. 



En todo caso, una de las secciones que me sugirió cambiar fue la presentación de los países más relevantes de la zona. Aunque el juego se centra en uno solo de ellos, hay que describir someramente a los otros para dar una imagen amplia del mundo. Además resulta que mi benefactor me orienta y me da referencias útiles para guiarme (como por ejemplo el Vademecum de La Marca del Este, un espléndido trabajo), lo que me permite mejorar bastante el texto inicial. 

Para que veáis el trabajo realizado (aunque no finalizado) os añado un ejemplo: 

LAS ISLAS TARDIANAS


Dirigente: Dekai “Tiburón Sangriento”.
Gobierno: Consejo de capitanes.
Capital: Acinus (Población aproximada de 12.000 habitantes).
Ciudades de importancia: Cricium, Tarcosa.
Población: 250.000 habitantes aproximadamente.
Recursos: Contrabando, esclavos, pescado, piratería, sal.

Las Islas Tardianas son un archipiélago volcánico formado por un laberinto de islotes y arrecifes alrededor de tres grandes islas de escarpadas costas con varias playas rocosas y arenosas así como protegidas bahías dominadas por un clima templado. La mayor isla de todas, Acinus, presenta una pequeña cordillera coronada por el volcán activo Cudemhansus que escupe ríos de lava en ocasiones, el resto de islas tienen formaciones montañosas de menor altura.  En las zonas bajas de las islas se encuentran algunos terrenos que permiten ser cultivados mediante el agua de los torrentes que bajan de las montañas y la que se extrae de los pozos.

Tres ciudades fuertemente fortificadas, construidas junto a protegidos puertos controlan cada una de las islas, sus habitantes son una amalgama de inmigrantes que huyen por poderosas razones o descendientes de inmigrantes. Por esa razón los tardianos no tienen una identidad cultural definida y en las islas se encuentran diversas costumbres mezcladas que están configurando poco a poco una cultura nueva y mestiza. Prueba de ello son sus costumbres funerarias consistentes en encadenar a los difuntos y lanzarlos en alta mar y es la importancia en las islas del culto a Zeliel, diosa de las tormentas y los mares, y las crueles prácticas que se les permiten realizar a sus sacerdotes para garantizar buenas travesías a los barcos tardianos. De todos los templos a la diosa de las tormanetas el principal de ellos es el de Tarcosa, construido sobre un arroyo que ha creado unas piscinas naturales en los acantilados y que acaba cayendo en forma de cascada al mar. La entrada en el templo está prohibida, excepto para los sacerdotes que para otorgar sus efectivas bendiciones exigen generosas donaciones y numerosos hombres y mujeres para sacrificar, tantos que las claras y cristalinas aguas del arroyo que entra en el templo surgen tintadas de sangre, a causa de los sacrificios, haciendo que las piscinas y la cascada permanezcan rojas constantemente. La sola visión del templo desde el mar, con los sacerdotes bañándose en las piscinas de agua carmesí,  provoca un profundo desasosiego que aumenta cuando se escuchan los rumores sobre el destino desconocido de los cadáveres de las personas que sacrifican los sacerdotes.

El orden en las islas hace tiempo que colapsó y actualmente su población se dedica a la piratería y el contrabando y no se rigen por más ley que la que imponga el más fuerte. La única autoridad respetada es la Mesa de Capitanes y de todos ellos Dekai “Tiburón Sangriento”, un capitán lakaxio, es el más temido de todos. La Mesa de Capitanes trata solamente los asuntos más graves, actuando con gran brutalidad normalmente, y no se molesta en nada más por lo que no es de extrañar que las Islas Tardianas no tengan relaciones diplomáticas oficiales con ningún otro país. Pese a esta situación sus habitantes piensan que las islas son un lugar seguro ante los alzados y por ello siguen viviendo en ellas.