Como comenté anteriormente he dedicado algo de tiempo a un juego de ordenador, bueno en realidad han sido dos. Afectado por una fiebre warie después de ver el Episodio VII de Star Wars me dio por comprar el Caballeros de la Antigua República (en adelante lo llamaré KOTOR, debido a sus siglas en inglés) por el irrisorio precio de 3 euros y pico, evidentemente cuando lo finalicé continué con la segunda parte del juego The Sith Lords.
Cabe decir que, pese a que me gusta Star Wars, nunca he sido demasiado aficionado a jugar a rol utilizando su ambientación. La metatrama tan fuerte, el dualismo bien-mal tan marcado, un Imperio tan monolítico la inexistencia de más Jedi o Lords Sith a excepción de los personajes de la peli me han tirado siempre un poco para atrás. A mi juicio por ejemplo que el nuevo juego de rol de Star Wars pusiera el acento inicialmente en la frontera exterior del Imperio con personajes contrabandistas, piratas y cazarecompensas fue una buena idea para descentrar la acción.
















