07 septiembre 2011

Ambientando localmente

Recogida de pruebas real del FBI

La influencia cultural anglosajona, sobretodo norteamericana en el mundo es muy grande, y todos estamos impregnados de ella de una manera o de otra. Por ejemplo, si estas leyendo este artículo quiere decir que dedicas tiempo a un juego inventado por norteamericanos. Una de las maneras más eficaces para influenciar es precisamente inventando y contando historias, y hoy en día es innegable que los grandes “bardos”,  cuentacuentos o contadores de historias son norteamericanos o trabajan para la industria norteamericana.

Los jugadores de rol también son contadores de historias. Los directores de juego disfrutan con la creación de buenas historias, y normalmente, resulta más fácil inventar sobre aquello que conoces, que sobre aquello con lo que no estas tan familiarizado, y por tanto también debería ser más fácil dirigir e interpretar personajes en contextos conocidos, gracias entre otras cosas al conocimiento inconsciente...

Cambiando un poco de tercio, para mi próxima partida me apetece cambiar de género y dirigir una historia de magia contemporánea, y he empezado a darle forma en mi cabeza como un proyecto a largo plazo. Una de las cosas que primero me vino a la cabeza fue donde ambientarla y como otro de mis proyectos pendientes es ambientar una partida de rol en mi ciudad, me plantee la posibilidad de mezclar los dos proyectos. Pero algo no me acababa de encajar, una historia moderna, mágica y mi entorno próximo, me parecía que no pegaba, le pegaba mucho mejor a New York, Chicago o incluso Londres, ni siquiera pegaba para mi Barcelona una gran ciudad que conozco relativamente bien.... Algo en todo esto no cuadraba. Seguiremos con esto más adelante, volvamos a la influencia anglosajona...

Como contadores de historias el colectivo rolero es a su vez ávido de consumir otras narraciones sea para disfrute personal o para adaptarlas o seleccionar elementos que mejoren las nuestras. Y llevamos dos generaciones criándonos y consumiendo de forma mayoritaria historias norteamericanas o bajo una influencia norteamericana muy grande. Esto ha calado en nosotros de manera  sutil pero eficiente: conocemos leyendas como Robin Hood, grandes marinos como Drake, o hemos aprendido a amar a los “buenos” piratas ingleses que en las películas “ganaban siempre” a los “malvados” españoles (aunque curiosamente solo lo consiguieron dos veces en doscientos años). Incluso nos ayuda a ambientarnos más una canción marinera irlandesa que una canción española del siglo XVII. Y siguiendo este hilo molan mucho más los agentes del FBI que la policía de nuestro propio país (son más guapos, más listos y más glamorosos)

Probablemente todo esto sea debido a pelis y pelis norteamericanas que nos presentan realidades que normalmente muchos no podemos contrastar y por tanto se nos hace bastante fácil idealizar. No ha ayudado demasiado todo este fenómeno la poca calidad de las historias de nuestro país (debido a pocos medios y malos guiones). Además cuando se refleja un entorno conocido siempre se contrasta la realidad con el cine/TV nos hace muchas veces que nos parezcan las cosas bastante inverosímiles, supongo que para los mismos norteamericanos es inverosímil que los polis sean siempre tan atractivos/as cuando ellos mismos conocen a más de alguno con barriga... y para demostrarlo solo os digo que las fotos que acompañan el post están sacadas de la web del FBI, igualito que en las pelis ¿eh? Y aquí os dejo una de sus importantes misiones. Tenemos que ser conscientes de que el cine/rol  idealiza y ellos aceptan esa idealización, ¿porque no nosotros?   

El primer afroamericano agente del FBI y su hijo agente también. Igualitos que Denzel Washington...
Todo esto favorece que muchos se hayan sentido en algún momento  más cómodos en nuestros juegos cuando están ambientados en el mundo anglosajón, tanto a nivel histórico como fantástico, y sobretodo en ambientaciones contemporáneas. Hay que reconocerle el merito a Aquelarre por romper esta pared de cristal  que permitió años más tarde otros juegos como Alatriste o 1808. 

Así que volvemos a la partida que quiero diseñar: Algo no me cuadraba, mi ciudad no podía competir con el glamour de los Estados Unidos, la policía local se llama   urbana en lugar de sheriff, los jugadores no querrían ser agentes de la policía nacional sino del FBI, y claro mi ciudad no podía albergar de forma realista una historia de acción.... ¿no? Pero resulta que es igual de imposible que aparezca un mago/vampiro/hombre lobo por Nueva York que por Tarragona, e igual de improbable que haya una espectacular persecución de coches por la calle o un tiroteo en la plaza principal. Me di cuenta de que yo no soy un director de cine que no tiene medios para hacer una producción “nacional” decente porque tengo todos los que necesito, me di cuenta de que yo y mis jugadores podemos crear personajes buenos e interesantes enmarcados en nuestra cultura con tanto glamour como los que están enmarcados en la cultura anglosajona y que puedo crear un guión que me guste a mi. Esta claro que no se va a salvar el mundo desde Tarragona (al menos más de una vez), pero eso no quiere decir que no pueda crear una bonita historia en la ciudad. Y todo esto además pudiendo contar con  toda la información que yo y mis jugadores poseemos de nuestro propio entorno, una información que a priori ha de abrir enormemente las posibilidades de la partida, pueden ayudar a motivar más a los jugadores. Toda una serie de aspectos que merecen la pena ser explorados al menos una vez. 

Analistas del FBI, nada que ver con las imágenes de la TV de nuevo...

Con todo esto no es que quiera plantear un “nacionalismo” rolero ni nada parecido, sino simplemente ayudar a romper esa pared de cristal que algunos tenemos, romper los tópicos que nos influencian y animaros a integrar vuestro entorno en al menos una partida en la época que sea....