22 junio 2012

Celebración de una campaña



El post de hoy es algo más personal, y con batallitas, aunque también tiene su parte de análisis y reflexión.

Los que me siguen desde hace tiempo por el blog o twitter o Google+  saben que he estado dirigiendo una campaña que ha durado 5 años. La campaña era con las reglas de 7º Mar, pero jugando en el mundo real en el año 1622 y 1623, y con un estilo algo más realista. La partida se llamaba “Las 4 cartas”, y el argumento, muy simplificado, era reunir esas 4 cartas que juntas indicaban el paradero de un tesoro. Esa aventura empezó en Flandes y les ha hecho pasar por Madrid, Zaragoza, Barcelona, Génova, Sevilla, Cartagena de Indias, El Dorado, Isla Tortuga, Santo Domingo, La Habana, Bayamo, Tortuga seca, Santa Catalina, St Kitts, la Isla de los Pinos (actualmente Isla de la juventud) y la costa del Brasil. Han viajado 4 con barcos diferentes: el Centurione, El Cabrón de Noruega, El Fuego de Castilla y sobretodo El Meiga do Mar.


Se han enfrentado a muchos enemigos como Victor Verdugo, Fernando de la Cueva, Lucrecia Doria, el espía jesuita Fernando de Urrutia, Deschamps el pirata, Klaver Jaap, la Inquisición, Jaques Tatou, la Myamakalaw, etc.

Victor Verdugo, su más duro enemigo

Hemos tenido escenas magníficas como la batalla naval de Tortuga Seca donde se enfrentaron al Gelikkuge y al Inquisiteur.



Y una épica batalla final, donde una tirada decisiva los levantó de la mesa.


La acabamos hace un par de semanas, y como hacemos cada vez que acabamos una campaña larga,  no jugamos el siguiente día que normalmente dedicamos al rol y nos vamos a cenar para celebrar el fin de la campaña.

La cena fue la ocasión de comentar en retrospectiva toda la campaña, sus momentos preferidos, los puntos fuertes y puntos flojos de la campaña, en que capítulo lo hicieron bien, en que otros no estuvieron a la altura, aprovecharon para preguntar por motivos de los enemigos, porque ocurrieron algunas cosas, o dejaron de ocurrir otras, que escenas había eliminado, etc. En definitiva una celebración muy agradable.

Finalmente mis jugadores en agradecimiento además de no dejarme pagar la cena me regalaron esto:

Una barca de los clicks con aventureros (saben que mi regalo nunca recibido y siempre deseado en mi infancia fue el barco pirata de los clicks)


Una bonita caja donde guardar detalles de la partida

Dos botellas de ron y una de limoncello casero


 Cartas de agradecimiento


Y entonces llegó una misteriosa caja de forma peculiar con un motivo marinero en ella.


Cuando la abrí y vi lo que contenía, tengo que reconocerlo…. ¡Me emocioné! Casi me saltan las lágrimas… contenía un precioso sextante que formará parte de mis tesoros más valiosos de hoy en adelante. 




Aquí podéis ver el pack completo. Ahora podéis odiarme ;) La verdad es que no me puedo quejar… tengo los mejores jugadores del mundo, o casi…


Han sido cinco años de duro trabajo, y ellos han sido conscientes, y han querido agradecérmelo, como yo he tratado de cuidarlos también a ellos regalándoles una miniatura de sus personajes.... 


... o con otras cosas, pero sobretodo tratando de hacer cada día un poquito mejor la partida, de hecho Batallas Navales Avanzadas nació de mi esfuerzo para mejorar la narración de las batallas de la partida.


   
Bueno, ya está bien de autobombo… llegan las reflexiones, bastante obvias, aviso…

El rol no se disfruta solo cuando se juega sino que una partida si es buena se disfrutará cada vez que se recuerde. Eso es importante tenerlo en cuenta y por eso merece la pena a la hora de preparar la partida como director, o en el momento en se juega.

Por otro lado es muy bueno idea celebrar momentos como este cuando como jugadores habéis acabado un proyecto, no digo cinco años,  sino alguno que os haya parecido importante. Es bueno parar, y echar la vista atrás y recordarlo, y agradecerle al director su esfuerzo. Es un ejercicio motivador para los, normalmente, sufridos directores que “sufren” en silencio muchas veces tanto diseñando la partida como cuando los jugadores le aprietan con las reglas… ellos  también necesitan de esa motivación. Y la verdad es que cuando ves todo ese agradecimiento tienes ganas de nuevo de ponerte a currarte otra partida para ellos.  Pero también es bueno recordarlo juntos. Y darle a las grandes ocasiones la importancia que merecen. 

¡Saludos a todos!