01 septiembre 2010

Personajes: dotándolos de personalidad



Tengo que reconocer que no soy un ávido devorador de manuales de rol, me miro unos cuantos, pero no demasiados, y en todos ellos veo que el apartado dedicado a la creación de personajes es más bien escueto. ¿Que quiero decir? Pues me refiero a que excepto algún manual que da opciones de defectos y virtudes que dan un plus de profundidad al personaje, la gran mayoría de manuales simplemente te da las instrucciones para crear un personaje con las reglas,  una mera ficha que establece las posibilidades de éxito del personaje, sin profundizar en el “alma mater” de este juego: la interpretación.

            Supongo que los autores dan por obvio que es un juego de interpretación, pero sinceramente cuando empecé a jugar con 14 años me hubieran venido bien unas explicaciones más completas y técnicas para definir mejor mi personaje. A día de hoy sigo encontrando útiles algunas herramientas para dotar de profundidad al personaje en el momento de su creación y porque siempre habrá jugadores que tienen tendencia a interpretarse a ellos mismos en el cuerpo de otro.
            Personalmente cuando dirijo centro bastante mi atención en la creación de los personajes (teniendo en cuenta que durante la partida la idea inicial puede variar), y trato de que los jugadores definan sus personajes mediante varias técnicas. Aqui presento dos de ellas:
            Preguntas: Les redacto una batería de preguntas sobre detalles de su personaje como familia, costumbres personales, rasgos característicos, virtudes, defectos, aspiraciones, creencias, opiniones políticas, etc. Por ejemplo: En la España del siglo de oro mis personajes desde el principio han definido si están a favor de la corona, como se sienten respecto a España, si creen en Dios, si creen en la Iglesia, su objetivo en la vida, etc.
             Rasgos de carácter: Otra técnica bastante útil, y que ayuda a resolver dudas en algunos momentos es la siguiente: Planteo una serie de rasgos de carácter opuestos, y les hago valorar del 1 al 10 (teniendo en cuenta el 1 como un rasgo llevado al extremo y el 10 el otro) cual de ellos predomina.
Por ejemplo: El personaje de Rodrigo el “Valiente”, un mozalbete de 16 años navarro elige un 3 entre los dos rasgos:  cobarde <> valiente. Evidentemente, el chaval no destaca por su bravura y en el momento en que el grupo se encuentra con unos bandidos corre a esconderse entre unas zarzas.
Normalmente los rasgos que suelo pedir valoración depende del juego y la ambientación, pero estos son los mas usuales:


Altruista
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Egoísta – Codicioso
Ambicioso
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Conformista - Pusilánime
Perspicaz
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Confiado – Inocente
Austero
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Derrochador – Caprichoso
Trabajador
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Holgazán –Inconstante
Racional
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Pasional -
Humilde
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Arrogante – Fanfarrón
Arrojado
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Indeciso – Calmado
Leal
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Desleal
Terrenal
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Espiritual
Disciplinado
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Caótico
Flexible
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Testarudo
Perceptivo
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Despistado
Valiente - Temerario
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Cobarde
Pragmático
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Idealista
Agradable
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Rudo – Quisquilloso
Pacífico
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Violento – Atolondrado
Ordinario
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Extravagante
Extrovertido
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Tímido
Sociable
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Solitario – Distante
Optimista
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Pesimista
Misericordioso
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Cruel – Severo
Locuaz
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Reservado
Honesto
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Falso - Corrupto
Alegre
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Serio- Apagado
Nervioso
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Calmado
Agradable
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10
Grosero

Etc.

Los propios jugadores evitan los extremos, pese a que de alguna manera todos acaban eligiendo un rasgo que les caracteriza,les ayude o no durante la partida y con el resto de rasgos queda clara la orientación de la personalidad de los personajes.  El hecho de formar parte de la ficha, tambien les permite en momentos en que dudan de si llevar a cabo una acción, poder echar un vistazo y decidir.
Normalmente, en el caso de que los personajes sean los protagonistas de una campaña les permito que modifiquen alguno de estos rasgos en función de sus vivencias y siempre dando una buena explicación. Tampoco se trata de crear unos personajes inmutables.