26 abril 2012

Experiencia: diferentes ritmos de aprendizaje




Todos los juegos de rol tienen un sistema de mejora del personaje sea consecuencia de aprender por medio de la repetición de una acción consiguiendo experiencia o mediante un proceso de enseñanza-aprendizaje aprendizaje. Estos dos procesos son bastante diferentes en los diferentes sistemas de juego, cada uno con diferentes objetivos y métodos, nos podrán gustar más unos que otros, pero la mayoría, por no decir todos, parten de una premisa equivocada.


En los sistemas más populares podemos encontrar diversas premisas que implican la mejora del personaje: la consecución de tesoros, matar enemigos, el uso exitoso de una habilidad, cumplir objetivos, etc. Independientemente del sistema que utilice no hay ninguno que valore las diversas capacidades de aprendizaje individuales. No todas las personas aprenden conocimientos o procedimientos de cualquier campo al mismo ritmo. Cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje  y por tanto la capacidad de mejora de cada personaje en un sistema realista debería poder ser de un valor diferente al de los otros personajes. Y si cada persona posee una diferente capacidad de aprendizaje podríamos concluir que la capacidad de aprendizaje es una característica independiente como podría ser la fuerza, la destreza o cualquier otra.

En esta línea de reflexión hay que evitar identificar la característica de inteligencia con la capacidad de aprendizaje. El aprendizaje no es solo intelectual, sino que puede ser dividido en diversos campos: físico, manipulativo, social e intelectual (este incluso diferenciando diversas áreas.). Cada persona tiene facilidad para aprender uno o más campos y puede presentar dificultades para aprender otros, y el poseer un alto grado de inteligencia no mejorará el aprendizaje de procedimientos físicos de lo contrario todos los grandes atletas, portentos físicos deberían ser grandes pensadores y todos sabemos que no es así. Esta diferencia de aprendizaje por áreas si que se puede llegar a encontrar en algunos sistemas de experiencia, por ejemplo MERP o Rolemaster, pero además las mejoras habituales de los personajes, buscando, normalmente, una especialización de la función del personaje, de un perfil más académico, social, manipulativo o físico (combativo), dotarían de realismo la mejora del personaje simulando la facilidad de aprendizaje diferente en los cada campo.  Si bien no quiere decir que se pueda dar la posibilidad de personajes que puedan dominar muy diversos campos. En todo caso los directores de juego deben tener claro las consecuencias de su influencia en este tipo de mejoras.

Esta diferente capacidad de aprendizaje y en los diferentes campos afectaría tanto a la capacidad de aprender por la repetición exitosa o no de un procedimiento (y su posterior reflexión) tanto al proceso de enseñanza-aprendizaje y estar limitada además por las capacidades físicas e intelectuales del personaje. No es posible aprender según que procedimientos si simplemente no posees la capacidad de realizarlos, sea la comprensión de una fórmula matemática, la finalización de un movimiento atlético, o la capacidad de confortar a alguien destrozado anímicamente.

Esta diferente capacidad de aprendizaje de cada personaje y en diferentes campos superado el obstáculo de la facilidad de aprendizaje en cada campo no debería de ser difícil de implementar en ciertos sistemas. Por ejemplo en sistemas basados en puntos se podría poder comprar al crear el personaje una capacidad de aprendizaje superior que le otorgara un porcentaje extra de puntos en cada ocasión (2%, 5%, 10%, etc.), algo similar podría implementarse en sistemas percentiles (cada 5/10/15/20 puntos de aumento 1 extra), incluso en los juegos que otorgan puntos de desarrollo. Este sistema podría incluso asociarse de alguna manera a la edad del personaje, permitiendo que personajes jóvenes empezaran con menos habilidades pero con una curva de progresión mayor que otros personajes de edad avanzada, o simplemente nos permite conservar el derecho de poder jugar con un personaje bobo, que también los hay y memorables.


P.D.: Las cifras que he escrito no tienen ninguna reflexión detrás. Son un simple número de ejemplo.