09 noviembre 2011

Escenario: Ciudad de delincuentes

Vista de Olvera a los pies del castillo
Las ciudades repletas de delincuentes son recurrentes en las narraciones de aventuras: Zamora en los relatos escritos por Howard de Conan o Mos Eisley en Star Wars son un buen ejemplo. Son muy sugerentes porque son lugares fronterizos donde es fácil encontrar aventureros y aventuras. A lo largo de la historia no sólo han habido ciudades de delincuentes como Tortuga sino continentes enteros como Australia, como casi todo el mundo sabe, pero lo que no sabe todo el mundo es que en España también tenemos nuestra propia ciudad de delincuentes: Olvera, en la provincia de Cádiz. Sus características son muy interesantes y fácilmente adaptables a muchas ambientaciones.

Olvera (Uryawila o Wubira en árabe) era una plaza fuerte musulmana en la frontera del reino de Granada y el reino de Castilla, que por su situación estratégica defendía el acceso al estrecho de Gibraltar desde Granada. Su conquista obedeció a la estrategia de aislar el Reino Nazarí de Granada del norte de África, evitando que le  llegaran fácilmente refuerzos o suministros y así facilitar su posterior conquista.


Pero una vez tomada la plaza por Alfonso XI la mayoría de población musulmana la abandona y para evitar que esta volviera a caer en manos de los moros debía repoblarse la zona.  El rey castellano para favorecer esa repoblación emitió una Carta Puebla, una carta que fija las condiciones jurídicas de la repoblación. Lo curioso de la Carta Puebla de Olvera es que por primera vez en la historia de Castilla (editado no fue la primera la primera aunque si de las primeras) se utiliza el indulto para la repoblación, es decir la Carta Puebla de Olvera indulta a deudores, criminales y presos a condición de que vivan en Olvera durante al menos un año y un día, delitos de sangre incluidos. De ahí salió el dicho “Mata al hombre y vete a Olvera”

La Carta Puebla de Olvera

Me imagino como sería la sociedad de Olvera en esos primeros años, y me parece que sería muy interesante para ambientar partidas. Un entorno social en la frontera, continuamente al borde del conflicto, donde pudieran aflorar sospechas, odios y desprecios a la mínima:

Por un lado tenemos a los moros que deciden quedarse,  ya que la Plaza capituló bajo la garantía de respetar derechos y propiedades. Se trata de un grupo étnico o religioso diferente, celoso de perder sus propiedades y de convertirse en ciudadanos de segunda, que se miran a los recién llegados de reojo y son mirados igual. Con diferentes costumbres, e idioma, muchos deseando vender a buen precio los frutos del trabajo de sus ancestros para emigrar, y otros deseando encajar y quedarse.

Por otro lado están los colonos, gente arrojada que deja atrás vidas miserables con la esperanza de un futuro mejor. Saben que van a la frontera y las cosas no serán fáciles, así que a parte de las semillas para las cosechas llevan un arma a mano por si hay que utilizarla. Valientes, emprendedores y dispuestos a defender su futuro antes que afrontar la vergüenza de volver atrás. Los habrá que llegan con una mano delante y otra detrás y otros con unos buenos recursos con intención de invertir y mejorar su posición.

También están los delincuentes, habrá de todo, desde timadores de medio pelo, a asesinos (llamados “homicidiarios”), pasando por ladrones, matones, adúlteras, etc. Recién llegados a un lugar donde todo el mundo les mira mal y se preguntan que han hecho y si volverán a hacerlo. Con aspecto diferente, costumbres diferentes, acentos o incluso lengua diferente... ¿Cuantos de ellos querrán redimirse y empezar una vida nueva? ¿Cuantos querrán reincidir? ¿Y cuantos han aceptado el indulto con la intención de escaparse a la mínima ocasión y regresar a su localidad de origen? Todo el mundo se pregunta que crimen ha cometido cada uno de ellos, incluso ellos mismos desconocen los crímenes que han cometido sus compañeros. ¿Cómo fiarse de ellos? ¿Cómo no culparles cuando algo ha desaparecido? Y una vez se han acostumbrado a ellos... llega una nueva remesa de indultados.

En el pueblo también habrá aventureros, mercenarios, soldados de permiso, guardaespaldas de los comerciantes (y contrabandistas) que se atrevan a comerciar con la frontera o el enemigo o los indeseables que acompañan a los ejércitos para rapiñar a los muertos. Toda una serie de pendencieros con facilidad para emborracharse, sobrepasarse con una lugareña o sacar un arma a la más mínima provocación. Por no hablar de espías de uno y otro bando.

Y finalmente tenemos al Alcaide del pueblo y la guardia. Soldados veteranos curtidos en las batallas de frontera o mercenarios, destacados en una plaza de riesgo y sabedores que muchos de sus súbditos son la escoria del reino y otros enemigos de su fe. El Alcaide se sabe sujeto a las duras exigencias de tributos por parte del rey y de su Señor feudal con la espada de Damocles de no ser confirmado en el cargo. Me imagino un alcaide que no se andaría con remilgos  a la hora de administrar justicia de manera ejemplar y pública. Soldados malhumorados capaces de pegarle una paliza a cualquiera que les distrajera de su tarea, cansados de perseguir a criminales fugados o detener a borrachos peligrosos en lugar de defender la plaza del enemigo.

Castillo de Olvera 

Y todo esto en una zona de guerra, en una población expuesta en cualquier momento a un ataque del enemigo tratando de saquear o reconquistar la zona con las consecuencias que todo eso conlleva, perdidas de cosechas, hambrunas, familias rotas, heridas por la espalda en medio de la confusión del combate, periodos largos de escasez y lejos de las comodidades de las grandes ciudades, pero pese a todo una tierra de oportunidades donde alguien con valor y habilidad puede labrarse un futuro glorioso por él mismo.

Interesante ¿no? Si bien la ambientación le queda como un guante a Aquelarre, es fácilmente adaptable a cualquier ambientación de fantasía, como a otras épocas o lugares históricos, así como a ambientaciones de ciencia-ficción, cambia ciudad por planeta y ya estamos... Por otro lado entre la presencia de tantos criminales alguno podría haber sido un asesino en serie que dejó una buena lista de víctimas y eso puede provocar fenómenos paranormales para partidas cthulhianas o de temática sobrenatural.

Un escenario así inspira y ofrece muchas ideas para aventuras:

Descubrir y desmantelar una organización de delincuentes que se está formando

Llegara  la ciudad de incógnito por orden de una autoridad superior para verificar sí el
Gobernador se está excediendo en su tarea de mantener el orden

¡Los asesinos de un ser querido han sido indultados! ¡La vida de tu ser querido solo vale un año y un día en Olvera! La justicia te ha fallado, pero no estas dispuesto a resignarte...

Han aparecido varios cadáveres en Olvera muertos de la misma forma. La guardia se ve incapaz de investigar los asesinatos y está concentrada en un inminente ataque enemigo. Alguien en la ciudad contrata a unos investigadores para que averigüen que pasa... ¿Hay un asesino en serie suelto?

Una serie de incidentes está revolucionando la ciudad entera enfrentando a las diferentes comunidades, la ciudad es un polvorín a  punto de estallar a menos que se aclare que ha pasado. ¿Es culpa de un criminal? ¿Es un infiltrado del reino enemigo?
¿Es una red criminal que quiere hacerse con el control de la ciudad? ¿Es un complot del señor o alguien acaudalado para expulsar a la comunidad mora y quedarse sus propiedades?


Ahora tratad de colocarlo en Westeros, ¿esa Plaza lucharía contra el enemigo o aprovecharía la ocasión para venderse a otra casa? o en un escenario de fantasía como el último pueblo donde los jugadores llegan (sin saber nada de él) para ir a explorar un dungeon cercano, o simplemente de viaje, o donde a algún pj borracho se le ha ocurrido armar una pelea de taberna y no sabe que delante de él los “campesinos” son asesinos indultados. Seguro que introduciendo algunas variables diferentes se os ocurren muchas más aventuras o simplemente un pueblo interesante de cara a incluirlo en vuestras partidas.

Éste escenario como otros los he conocido viajando con mi "percepción rolera" activada, en concreto conocí su existencia en Granada y gracias a Valver que me contó los detalles, que me inspiraron para esta entrada.