19 abril 2011

La inspiración



El primer paso a la hora de empezar a diseñar una partida o campaña o un episodio de la campaña es siempre la inspiración. Tener una idea que nos parezca atractiva y que iremos desarrollándola poco a poco hasta conseguir diseñar la partida/campaña o capítulo.
Es posible que alguna persona tenga constantemente y espontáneamente ideas geniales en la cabeza, pero no todos podemos ser Tolkien, Asimov, Alan Moore o (rellena con tu autor favorito). Así que si jugamos de manera constante y queremos conseguir historias memorables en nuestras sesiones de juego debemos azuzar a nuestra inspiración, hay diversas actividades que pueden servir de ayuda.


Documentarse:
La documentación histórica, investigar diversos capítulos de la historia, profundizando, puede servir para encontrar historias que nos inspiren para diseñar partidas. Durante la historia han habido capítulos épicos, trágicos y misteriosos que nos pueden dar el pie para reinterpretarlos a nuestra manera y diseñar una buena partida. Además estas historias no tienen porque enmarcarse simplemente en juegos de corte histórico, a veces puede ser incluso mejor trasladarlo de época o ambientación.

Consumir cultura:

Leer mitología y leyendas: Las creencias mitológicas de cualquier cultura tienen elementos que nos pueden aportar a la hora de diseñar nuestras propias partidas. Consultar mitologías desconocidas al gran público puede ser una gran forma de conseguir ideas. Las leyendas populares también pueden llegar a ser inspiradoras.

Libros, comics, videojuegos, películas y series: Todos los grandes autores se han empapado de clásicos y muchas otras obras antes de realizar la suya, algunos hasta citan sus influencias. Es evidente que consumir cualquier tipo de narración nos ayudará a desarrollar las nuestras. No olvidéis que a veces hay grandes obras olvidadas y grandes ideas iniciales mal llevadas que os pueden inspirar más que una obra mejor acabada. De igual manera vale la pena prestar atención a detalles y  tramas secundarias de manera que las podáis desarrollar mucho más y a vuestro gusto. A veces un simple detalle de una obra, una manera de dividir un mapa de un tesoro, un hechizo, una secta puede desencadenar en vuestra cabeza toda una serie totalmente diferente de ideas de las ideas que han desarrollado los creadores.

Suplementos de rol: No nos olvidemos de los módulos habituales, puede que las aventuras publicadas no te gusten, pero quizás alguna historia que no te guste como está desarrollada te permita desarrollarla a tu gusto en una dirección diferente.

El Brain-storming:

Se refiere a una técnica que consiste en apuntar todas las ideas que vienen a la cabeza de uno mismo o de un grupo, todas, por muy estúpidas que puedan parecer. Una vez escritas todas se analizan y se decide. A veces la presión por diseñar una partida en poco tiempo nos bloquea. Dejarse llevar apuntando elementos que nos gustaría que estuvieran o escenarios o personajes aunque no tengan relación entre ellos puede ayudarnos a elegir algunos y relacionarlos en una buena historia ( Por ejemplo: vudú, asesinos, rascacielos, avión, cuchillos, conspiración seguro que con esto alguna pequeña semilla de idea ya crece en vuestra cabeza...)

Estas tres quizás serían las más importantes, pero seguro que cada uno tiene sus propias técnicas que también funcionan: Tengo un amigo que lee títulos de películas sin haberlas visto, y se imagina que argumento haría el. A posteriori visualiza el filme y escoge lo que más le interesa de cada parte...


Una vez inspirados la cuestión es perfeccionar la idea, para realizar eso os aconsejo:

Mezclar elementos: Un detalle de un libro, más una escena de una película, más una parte de un videojuego totalmente inconexo os puede dar una historia muy diferente a todos ellos.

Dialogar: si tenéis ocasión hablar sobre vuestras ideas con otra persona que no tenga que jugar y que os pueda dar otras ideas que podáis añadir o perfeccionar las que teníais.


Documentaros: lo mismo que antes, una vez con una idea en la cabeza buscar información sobre ella puede haceros descubrir más datos que os ayuden a perfeccionarla o incluso a incluir una parte entera.


Cambiarla de ambiente/tiempo: explorad las posibilidades de llevar a otra ambientación la idea que habéis encontrado.