28 noviembre 2013

Día 28: Defínete como master/narrador


Creo que si una palabra me describe como máster es exhaustivo. Soy muy consciente que mi punto más fuerte como máster es una sólida preparación de la partida, con una historia firmemente construida y razonada, muchas variables analizadas, datos preparados, un contexto narrativo definido creado por mi o investigado en partidas de corte histórico. Es muy difícil cogerme (demasiado) por sorpresa. Esta exhaustividad hace que en muchas ocasiones trate de contrastar mis ideas con otros directores no implicados en el juego, en persona o vía redes sociales, y no me importa coger sus ideas si son mejores. 



Creo que también soy un máster exigente, pido compromiso, por que yo estoy comprometido, e incluso he llegado a penalizar a jugadores por no realizar los pequeños deberes que he mandado y lo seguiré haciendo.

Por otro lado soy un máster analítico. Pregunto por la partida y estoy abierto a críticas y valoraciones, pero también me autoanalizo y trato de mejorar situaciones en el juego, no me importa explorar vías nuevas de juego que mejoren la experiencia de toda la mesa superando las normas estándar de los sistemas ni tampoco me importa experimentar con nuevos sistemas que se adecuen más al estilo de juego que prefiero. 

La improvisación no es algo que me cueste demasiado y soy capaz de adaptarme perfectamente a los movimientos de los pjs o a darme cuena que he diseñado mal mis notas, el tener preparado todo sólidamente ayuda muchísimo a que pueda improvisar sin demasiados problemas.  

Un punto que debo mejorar es la diferenciación más clara de los PNJs, a veces con la vorágine acabo interpretándolos de maneras muy parecidas, aunque en ocasiones he logrado crear y actuar con PNJs legendarios, como un inquisidor torturador que no tenía ni nombre que consiguió que una jugadora confesara ser bruja antes de enfrentarse a la tortura... de su pj! También debo mejorar la resistencia de mis pjs, que suelen ser a veces demasiado resistentes a todo, y en ocasiones he caido demasiado en el dirigismo, aunque ya hace bastante tiempo que cada vez menos, ya diseño las partidas mucho más abiertas. 

Soy máster de creación propia, creo y dirijo mis propias aventuras por lo general... no suelo dirigir las creadas por otra gente... disfruto demasiado del proceso de creación de una aventura como para renunciar a él, en el fondo es algo egoísta...

No se me caen los anillos por matar a un personaje, y si tuviera que matarlos a todos lo haría sin pestañear, y mis jugadores, creo, que lo saben, ofreciendo seguidamente una alternativa de juego si quieren seguir la historia, como jugar como un grupo competidor. Quizás jugando a 7º Mar me costó más, pero en el fondo fue más por el sistema que por mi actitud. Trato de llevar a los Pjs siempre al límite y por eso a veces les he hecho acabar con fichas descompensadas por miedo a que acabe con ellos.

Me gustan las historias poco épicas, con personajes normales que sufren por si no tendrán recursos para comer al final del día y que acaban metidos en problemas grises y sucios.

Soy puntual cuando dirijo, y siempre aporto material, y busco alternativas, ¡hasta crear minijuegos! Y normalmente llevo bebida y comida a la sesión, aunque sé que no debería...    

Mi gran defecto como máster es que me cuesta mucho crear partidas si me sacas de mis géneros habituales. Hay géneros que me encanta jugarlos, leerlos o ver películas sobre ellos, pero nunca me vienen a la cabeza ideas para jugarlos y eso me frustra algo. ¿Le pasa a alguien más?