09 noviembre 2013

Día 9: Mi mayor pifia alrededor de los juegos de rol



Probablemente fue cuando siendo jovencito, aprovechando que mis padres se iban el fin de semana y me dejaban la casa para mi, organicé una una partida de rol nocturna que debía durar toda la noche. La idea era estar jugando vestidos de época y compré café, nata y whisky tomar todo el café irlandés necesario para mantenernos activos y despiertos. Habíamos organizado "La noche del café irlandés". ¡Tenía que ser un éxito total! Pero...



... un colega se ofreció a dirigir ese día y el cabrón no preparó nada. Lo malo de improvisar es que si la noche empieza a hacerse larga el máster pierde lucidez y llegó un momento en que más que una partida de investigación parecía la serie Lost, misterios sobre misterios, sobre misterios que no conducían a ninguna parte y que se iba inventando sobre la marcha, más o menos como J.J. Abrams. Lo malo es que si bien se crea tensión al principio, al final nada cuadra y te sientes estúpido por haber perdido el tiempo. Así que esa noche acabamos mirando Star Wars, cuando el máster reconoció al final que no tenía nada preparado y que hasta el mismo se había perdido.

En fin, nos queda la anécdota, no lo pasamos mal, pero me supo mal que ese día tres personas probaron el rol por primera vez y la impresión que les debió quedar no fue demasiado buena....