01 noviembre 2013

Día 1: ¿Como comencé a jugar a rol?



Creo que fue en el verano de 1989. Tenía 13 años, y un par de años antes había descubierto la literatura fantástica gracias a que me dejaron el libro “La leyenda de Huma” de la saga Dragonlance, empecé a devorar otros libros del género y muy poco después cayó en mis manos El Señor de los Anillos. Los libros los compartía con mi hermano y un amigo suyo y cuando alguien tenía alguno nuevo se lo dejaba a los demás. Pues bien, el amigo de mi hermano (amigo mío también actualmente) un día se compró el juego de rol de El señor de los Anillos, en una librería convencional y atraído por la magnífica portada de Angus McBride, supongo, y llegó a casa con él. Nos dimos cuenta de que no era un libro de ficción, y mi hermano se lo leyó y se ofreció a dirigirnos una partida, el como director y su amigo, el hermano del amigo y yo como jugadores. 



Ni siquiera utilizó la aventura de ejemplo, si no que empezamos con la (sic) típica y tópica aventura de ir a rescatar a una princesa. Mi primer personaje fue un beórnida montaraz cambiaformas, al que no traté demasiado bien, lo reconozco, si bien al principio llevaba una ballesta acabó con un espadón y cota de malla. Sinceramente, no recuerdo su nombre. 

Seguí jugando con mi hermano un tiempo en que él fue incorporando a sus amigos al grupo y al final nos echaron a los pequeños. Así que tuve que empezar a buscarme la vida y buscar un grupo y empezar a dirigir, jugando con un manojo de fotocopias del libro de mi colega que todavía conservo con mucho cariño, aunque posteriormente me compré el libro original.

¡En mis tiempos se jugaba con esto y no pdfs!
Tras un par de grupos fallidos, por inmadurez de todos y conflictos personales y de una pequeña sequía rolera, en el 1992 conocí a través de un amigo de un amigo a una persona que también había jugado y quería jugar. Junto con él y otro tipo formamos el germen de lo que sería mi grupo de juego habitual. El grupo ha tenido bajas, incorporaciones, incorporaciones temporales, una fusión con otro grupo. Y durante estos 21 años hemos forjado una bonita amistad.